"Bajo una dictadura, las elecciones no se pueden utilizar como instrumento para lograr un cambio político significativo, pues los dictadores no están interesados
en elecciones que puedan apartarlos de sus tronos". Dr. Gene Sharp

¡Solo Dios es más poderoso que un pueblo unido
en sublevación cívica, activa, generalizada y sostenida!



¡Viva Sean Penn!

En cuanto pudimos, alquilamos la película de Doug Liman, “Fair Game”, protagonizada por Naomi Watts y el jamás-bien-ponderado Sean Penn, un paladín de la democracia y de la libertad de expresión, quien – al mismo tiempo – es profundo admirador de Hugo Chávez y Fidel Castro… supongo que por analogía, también lo es de Muamar el Gadafi, de Robert Gabriel Mugabe, como lo habrá sido de Idi Amín Dada, de Pol Pot y, entre muchos otros: ¡de Sadam Hussein!

La película, basada en hechos reales, trata de la odisea de la ex agente de la CIA – Valerie Plame (protagonizada por Naomi Watts) – producto de la acusación pública que hiciera su esposo – el ex embajador norteamericano Joseph C. Wilson (protagonizado por Sean Penn) – sobre la falsedad de la existencia de armas nucleares en Irak, argumento infundado, en el cual se basó George W. Bush para invadir a la antigua Babilonia, capturar a Sadam y partirle el pescuezo.


Es ya una verdad comprobada que jamás hubo armas nucleares en Irak y que, sin querer – tal vez – queriendo, George W. Bush le mintió a la nación norteamericana, lanzando a su país a una guerra donde murieron no-pocos jóvenes norteamericanos. Muchos dicen que el verdadero motivo para invadir y controlar Irak, se encuentra en el negocio del petróleo, algo que no le es ajeno ni desconocido a la familia Bush, propietaria mayoritaria de las acciones de la menos-bien-ponderada Halliburton, empresa bandera del “Clan Bush”, socia directa de Hugo Chávez y principal acreedora de PDVSA. Pero eso es peccata minuta para lo que hoy nos ocupa.

En un segmento de la película, la cual recomendamos ampliamente, nos topamos con un extraordinario discurso, el cual – supuestamente – pronunció el Embajador Wilson, frente a una audiencia de estudiantes universitarios. Hay que suscribir cada una de las palabras que dijera Wilson entonces, que en boca de Sean Penn, es una descarada bofetada a todos aquellos seres humanos que hoy sufren las atrocidades de una tiranía… claro, una tiranía fuera del ámbito de los Estados Unidos de América, donde vive, entre otros: Sean Penn, a quien no le importa que le jurunguen la cadena, siempre que JAMÁS le toquen al mono.

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Es muy cierto lo que aquí está diciendo el Embajador Wilson, por boca de Penn: el delito cometido no fue contra el matrimonio Wilson-Plame. Fue un delito difuso, cometido en contra de toda la sociedad norteamericana, como sucede - a diario - en Venezuela o en Cuba, cada vez que allá se comete una atrocidad: ¡cada vez que se viola un solo derecho humano, por pequeño que éste sea!

Es, todavía, más cierta la necesidad de HACER ALGO AL RESPECTO, tal y como les sugirió Wilson - por boca de Penn - a los estudiantes que lo escuchaban y, a través de la prensa liberal de Estados Unidos, a la gran nación norteamericana: "¡hagan algo al respecto!" ¿Qué estamos haciendo los venezolanos con respecto a la ocupación castro-estalinista de Venezuela? ¡No estamos haciendo un carajo! Nos estamos preparando para que nos vuelvan a ensartar, sin vaselina, en la próxima - y tal vez última - gran farsa electoral, la del año 2012. ¡Eso es lo que estamos haciendo!

Benjamín Franklin estaba bien claro cuando le advirtió a aquella dama que la república HABÍA QUE MANTENERLA. Desde entonces, es evidente, no faltaba quien quisiera adueñarse de ella e implantar un sistema totalitario: ¡una tiranía!

El Embajador Wilson es lapidario cuando advierte que la responsabilidad de un país no está (o no debería estar) en manos de unos pocos privilegiados. Ahí tenemos a la MUD (barrial en inglés), unos pocos PRIVILEGIADOS CONCHUPANTES, que en vez de luchar por la libertad de Venezuela, hacen todo lo inimaginablemente posible para que nuestra patria se mantenga en manos de los hermanos Castro.

Asegura el Embajador Wilson que somos fuertes, es decir: como sociedad civil, unidos de manera activa y generalizada, SOMOS FUERTES; pero que para estar libre de una tiranía, cada uno debe recordar (y asumir) su deber ciudadano.

Pero lo que más nos llamó la atención de las supuestas palabras del Embajador Wilson, en boca de Sean Penn, fue cuando dijo - para sellar su extraordinario discurso - que si ellos (los norteamericanos) hacían su trabajo, sería ahí... en Estados Unidos, donde vivirían sus hijos.

¿Dónde terminarán naciendo y viviendo los hijos de centenares de miles de venezolanos? Después de la próxima farsa electoral del año que viene, muchos terminarán viviendo con sus padres en tierras extrañas, donde crecerán y se reproducirán. Depende de ustedes y del grado de credibilidad que tengan los farsantes, apátridas, traidores y, entre muchas otras cosas, sabandijas rastreras de los miembros de eso que mientan MUD.

Por esta enseñanza que hoy nos presenta Sean en esta película, solo nos queda agregar: "¡Viva Sean Penn!"

Robert Alonso

La libertad es costosa. Debemos estar dispuestos a pagar su alto precio, o a acostumbrarnos a vivir sin ella.”

................................................... José Martí